¿Te imaginas un queso parmesano que sea vegano, sin aceite, saludable, que esté tan rico como un auténtico parmesano y que además, se pueda rallar? Bueno, este queso parmesano vegano cumple con todos estos requisitos.
Sé por experiencia propia que dejar los quesos puede ser todo un reto y es que son súper adictivo. Las alternativas comerciales, tienen un sabor que no suele estar al nivel adecuado y los ingredientes están lejos de ser saludables, especialmente porque se suelen hacer con puro aceite de coco. Por eso me gusta crear nuevas recetas que sean beneficiosas a nivel nutricional y sin comprometer mis sabores favoritos.
Eso sí, los ingredientes mágicos y absolutamente indispensables para esta receta, son los probióticos y la levadura nutricional.

¿Por qué consumir un queso a base de frutos secos en vez de uno regular?
Porque los lácteos contienen elevadas cantidades de grasa saturada, colesterol, estrógenos y también tiene IGF-1 (factor de crecimiento insulínico y que además se encuentra estrechamente ligado al crecimiento y desarrollo de varios tipos de cáncer ¡No bueno my friends!
Mientras que con opciones como esta, consumes la mitad de grasa saturada, muchísimo menos sodio y cero colesterol. Con un significativo aporte nutricional.
Lo que lo diferencia a este parmesano vegano, o como le llamamos en casa: ParVegano, de otras opciones veganas, es que no contiene aceite y al ser sólido, se puede rallar. Este quesito lleva también un período de maduración que hace que esté ¡sabrosísimo!
Acá tienes el video con el paso a paso, y más abajo la receta escrita.
La maduración de este quesito no solo ayudará a que se asiente más el sabor, sino que mejorará muchísimo la textura, haciéndolo mucho más sólido, tal y como un parmesano. El máximo tiempo que yo lo he dejado fermentar antes de comenzar a consumir, han sido 3 meses y el resultado es ¡espectacular! Así que si puedes ser paciente, créeme que ¡vale la pena!
Y así de tentador es cómo queda nuestro parmesano vegano. Si haces esta delicia, etiquetanos en Instagram @nutririana para que podamos deleitarnos e inspirar a otros.
Formada como Dietista, certificada como Experta en Nutrición a Base de Plantas & Chef. Me inquieta la sostenibilidad y el bienestar del planeta. Tengo la idea de que cambiar el mundo, depende de nosotros.


































































































































































Hola Mariana: unas palabras para agradecerte la receta del parmesano vegano, buenísimo tanto con algo de pan, solo y hoy lo he picado en mi pesto y ¡¡excelente!! Dejé de comprarlos como bien dices por la cantidad de aceite que contienen. Además, el sabor y la textura de la mayor parte de los que he probado tampoco son gran cosa y a pesar de haber sido muy carnívora, lo que más hecho de menos es el sabor del queso. Y tu parmesano es buenísimo y a mi marido que no es vegano, le ha gustado tanto que ni siquiera se ha echado del otro! Gracias! un abrazo.
Hola mariana. Estupendas tus recetas y tu buena energía consigue traspasar la pantalla a Jerusalén (Israel)
Una pequeña sugerencia: reemplace 100 gramos de anacardos con 100 gramos de piñones ligeramente fritos en una sartén seca. Los piñones tienen un sabor que recuerda al parmesano.
Otra pregunta: ¿cuál es el propósito de envolver el queso en una bolsa de plástico? ¿Por qué no envolver en papel absorbente? En mi opinión, sobre el papel secará más rápido y la grasa la absorberá el papel.
Cuantas calorías tiene por porción ? Y de cuánto sería la porción ?
Hola! Cuando dices una cucharadita (CDA), de que tamaño es la cuchara? Cuantos gr. o ml. aproximadamente? Mañana intentaré hacer este no-queso a ver como me sale 🙂
Hola, cuando lo dejas madurar más tiempo es sin refrigerar y lo guardas en distintas bolsas.
Gracias y Saludos desde Chile.
El único momento en que no se refrigera es durante la fermentación, la maduración se hace en nevera, dentro de una bolsa limpia, o en su defecto, estando muy bien envuelto en papel de horno.