Tal vez uno de los asanas (posiciones Físicas) más emblemáticas del yoga, el saludo al sol marca el inicio de todas las prácticas de Ashtanga, a modo de calentamiento y para algunos practicantes como veneración al dios del sol Surya.
Se trata de un asana muy completo donde ganamos flexibilidad, movilidad y fuerza (cuando se hace correctamente) con él perdemos, por ejemplo, dolores de espalda con facilidad.
Se empieza desde la posición de la montaña o Tadasana (Básicamente estar de pie de forma consciente con los pies juntos, pecho abierto, abdominales y glúteos activos).
PASOS PARA REALIZARLO
Estos son los pasos para el saludo al sol completo sin modificaciones según la tradición en Ashtanga, tiene diferentes versiones dependiendo del yoga que se haga.
Mi estudiante amablemente demuestra su saludo al sol en las siguientes fotos después de 2 meses de práctica, los asanas evolucionan constantemente y con los años te das cuenta de que hay mucho para perfeccionar, el saludo al sol en particular es una posición que evoluciona mucho con el tiempo.
En el caso de mi estudiante, con el tiempo, conseguirá mejor control y movilidad de su pelvis y podrá acceder al movimiento a través de sus caderas y menos con la espalda, mayor apertura de hombros, mejor posicionamiento de escápulas y conseguirá fuerza acompañada de flexibilidad.
Si es tu primera vez o tienes dolores/problemas de espalda entonces dobla las rodillas en cada ocasión para evitar presionarla.
Ahora sí ¡comencemos!
El saludo al sol se puede repetir muchas veces mientras no tengas dolor, tradicionalmente se hacían hasta 108 repeticiones en un día pero con 3-5 repeticiones al día empezarás a notar resultados positivos en tu cuerpo y mente.
HISTORIA
La mitología india tiene una explicación para todo y normalmente es bastante creativa, si te gustaría saber una de ellas -sobre el saludo al sol- la cuento brevemente:

Cuenta la historia que el saludo al sol nació de la interacción entre dos dioses. Hanuman -el dios hindú de la fuerza- estuvo fascinado por Surya -El dios sol- desde muy pequeño.
Hanuman llego a confundir el sol de bebé con un gran mango lo que hizo que utilizase su fuerza súper humana y cuerpo de mono para saltar hacia el sol y tomarlo, al ponerlo en su boca la luz de todo el universo se apagó y preocupó al resto de los dioses que lo atacaron para que liberase al dios Surya y lo consiguieron.
Pasaron los años y Hanuman necesitaba un profesor que le enseñase, su madre le sugirió aprender del dios Surya, le dijo “El cruza el mundo todos los días y lo ve todo. Se sabe todas las escrituras antiguas y vuela más alto y lejos que nadie. Seguramente olvidó lo que le hiciste de pequeño”
El dios sol rechazó ser su maestro, no por el incidente de pequeño, sino porque no tenía tiempo, siempre estaba en movimiento, Hanuman le preguntó si podría ser su profesor si él era capaz de mantener su ritmo, Surya no pensaba que sería capaz.

Hanuman se posiciono frente al sol y empezó su aprendizaje mientras viajaba de espaldas, se dice que de ahí nace el movimiento de saludar al sol siempre teniéndolo en frente, respetando al profesor. Hanuman terminó su aprendizaje en tan solo una semana y Surya, al ver su dedicación, no exigió ningún pago con lo que Hanuman le dijo que por sus enseñanzas le ofrecería su gratitud y sus Namaskars (saludos respetuosos) y del agradecimiento al maestro nace el Surya Namaskar.
Si llegas a tener cualquier duda puedes hacerla a través de mi Instagram @yogawithatonio
¡Gracias por tu tiempo!
Maestro y apasionado del yoga, masajista tailandés certificado en Tailandia. Me gusta enseñar a mis alumnos de manera personalizada para que cada uno pueda ver reflejado en las prácticas su potencial, y así crear rutinas que perduren con el tiempo.









