Alternativas
Cómo hacer champú en barra o jabon de coco

A estas alturas seguramente te habrás dado cuenta de que soy muy fan de hacer mis propios productos en casa. Tengo ya unos cuantos años en esto, experimentando con recetas y buscando alternativas menos tóxicas, tanto para mí, como para la salud del planeta.

De esos experimentos ya he compartido dos recetas, la de jabón con aceite reciclado y otra de jabón de aloe vera. Pero la receta de hoy es sin duda la que para mí, se lleva el premio, premio doble: a mejor jabón y a mejor champú. Tengo un par de años desde que descubrí esta maravilla, y lo que le diferencia de otras recetas es que: hace MUCHA espuma y es super hidratante (sin ser grasoso).

 

 

El procedimiento para elaborar champú en barra y jabón sólido es bastante sencillo, pero es importante trabajar de forma segura. Para eso, te pido que por favor sigas estas recomendaciones al pie de la letra.

La sosa cáustica es una sustancia corrosiva y peligrosa que NO debe entrar en contacto con la piel ni los ojos, por eso es sumamente importante protegernos de posibles salpicaduras. Debemos de usar lentes de seguridad, tapa boca, guantes de látex o de hule y ropa manga larga o bata.

La sosa, cuando entra contacto con el agua desprende vapores que no debemos inhalar, por eso hay que trabajar en el exterior o en un lugar suficientemente aireado. Si tienes mascotas, mejor que estén en otra habitación, igualmente en caso de niños pequeños. Si los niños ya son capaces de entender las medidas de seguridad y seguirlas al pie de la letra, entonces esta puede ser una actividad adecuada y divertida para ellos.

Para esta receta NO es necesario el uso de termómetro.


Utensilios necesarios:
• 
Lentes de seguridad.
•  
Tapaboca o mascarilla.
•  
Batidora de mano (no indispensable pero deseable, facilita mucho el proceso).
•  
Balanza de cocina de precisión.
•  
Guantes protectores (de látex o de caucho).
• 
Camiseta manga larga o bata.
•  
Recipientes de cocina de acero inoxidable o de plástico.
•  
Moldes flexibles. Yo uso moldes de silicona.
• 
Cuchara de acero inoxidable o plástico (si usas de madera que sea exclusivamente para esto, no lo vuelvas a usar para cocinar).

Ingredientes:
• 
650 gramos de aceite de coco (refinado o sin refinar, ambos sirven).
• 
245 gramos de agua destilada (es un agua sin químicos ni minerales, puedes usar agua de chorro pero queda mejor con agua destilada).
•  
107 gramos de sosa cáustica (hidróxido de sodio).
•  
Opcional: aceite esencial de tu preferencia.

Acá puedes ver el video con el paso…

Instrucciones:
1.
Asegúrate de tener cerca todo lo que necesitas y de aplicar las medidas de seguridad que te comenté antes .
2.
Pesa cada uno de los ingredientes por separado..


3.
Diluye la sosa cáustica dentro del agua. NUNCA al revés. Hacerlo en el orden erróneo podría provocar una reacción química con riesgo de quemaduras graves. Es preferible vertir la sosa poco a poco ya que la mezcla desprende vapores. La mezcla de estas dos sustancias produce lo que se conoce como lejía caustica y se eleva la temperatura de la mezcla a unos 80ºC, por eso notarás que el recipiente está caliente. Recuerda hacer esto con tus equipos de protección y en lugar bien aireado.
4.
Para continuar el proceso debemos esperar a que la temperatura descienda. Para esto, deja reposar la lejía por un rato (unos 20-30 minutos) hasta que llegue más o menos a temperatura ambiente (fíjate que el recipiente ya no esté caliente).
5.
Mientras tanto, si tu aceite de coco está en estado sólido, caliéntalo a fuego mínimo para que se vuelva líquido.
6.
Una vez que la lejía haya enfriado, agregala sobre el aceite y usando la batidora de mano ve mezclando de forma constante. Sobretodo al comienzo, procura mantener la batidora dentro de la mezcla para evitar salpicaduras.


6.
La mezcla (tu futuro champú o jabón) está lista cuando haya alcanzado el punto de traza, es decir, cuando tiene consistencia y aspecto similar a una mayonesa.

Si opcionalmente decides agregar algún aceite esencial, este es el momento de hacerlo. Agrega y mezcla un poco más para asegurarte de que quede todo bien incorporado.

7. Ahora ya puedes verte en tus moldes. Por favor, presta atención a esto: este champú o jabón de coco solidifica muy rápidamente, así que esto hay que hacerlo rápido. Asegúrate de agitar un poco tus moldes o de presionar con una cuchara para que no queden bolsillos de aire en tus jabones. A medida que vayas rellenando tus moldes, te vas a dar cuenta de que la mezcla se va haciendo cada vez más sólida, por eso es importante hacerlo rápido.

8. Deja reposar por un par de horas (fuera del alcance de mascotas y niños pequeños) y después de eso, ya puedes desmoldar y cortar, en caso de que sea necesario (si usaste un molde grande). Tus jabones deben salir fácilmente sin que se peguen del molde.

¡Espera! tu champú o jabón aún no está listo…

9. Ahora hay que dejar que la magia de la saponificación haga su trabajo. Para esto tenemos que dejar reposar durante 2-3 semanas (como mínimo), mi recomendación es dejarlo 6 semanas. Toma en cuenta que entre más tiempo esperes ¡mucho mejor! Eso hará que tus jabones sean más sólidos, que se deshagan con menor facilidad y duren más tiempo.

En caso de que te preocupe usar un champú o jabón con sosa caústica, dejame contarte que cuando el aceite se mezcla con la sosa caústica y saponifica, ya no tienes ni sosa ni aceite, sino un producto y totalmente diferente, que es este jabón o champú. Al completar el proceso de saponificación ya no es irritante porque pierde alcalinidad y se va haciendo neutro.

Si quieres medir el nivel de pH de tus jabones, puedes hacerlo de forma casera, acá explico cómo hacerlo.

Espero que te animes a hacer este jabón / champú con aceite de coco, y si lo haces, no dejes de subir la foto por Instagram y etiquetarme  @nutririana.

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